DUELE POR LA FORMA

Por Iván Buela Cardozo – @IvanBuela98

En un Gran Parque Central que estaba abarrotado, Nacional cayó 1-0 ante Atlético
Goianiense y viajará la próxima semana a Brasil con la obligación de ganar para clasificarse a
la semifinal de la CONMEBOL Sudamericana.
Lo real son los hechos. Y el hecho es que Goianiense convirtió un gol y Nacional ninguno.
Eso es claro. Por eso, el equipo brasileño se llevó la victoria para Goiania. Hasta ahí es todo
objetivo.
Pero, a la hora de analizar rendimientos, la subjetividad es tan imprescindible como
imposible de dejar de lado. Por eso, decir que Nacional mereció algo más es un hecho
subjetivo.
Este cronista así lo cree. Piensa que el albo hizo todo lo que estuvo a su alcance para llevarse
al menos una unidad. Pero es de orden decir qué la impericia ofensiva y sobre todo en la
generación en estos casos se paga. Desde el minuto uno, el equipo de Repetto decidió abrir el
juego a las bandas (dónde debe decirse que se destacaron ambos laterales con su proyección)
y a partir de allí crear peligro, pero no lo logró con la contundencia deseada. El libreto, por
repetido, se tornó previsible.
En un contragolpe letal cuándo promediaba la primera parte, Luis Fernando aprovechó la
estancia que dejaron Cohelo en su espalda (en su único error en 90 y pico de minutos) y
Lozano en su cierre defectuoso para ajusticiar a Rochet con un cabezazo de categoría. A
partir de allí, las 30.000 almas albas que explotaron la Quinta de la Paraguaya y los 11 que
dentro de la cancha defendían esos colores, fueron un saco de nervios.
Ni el ingreso de Luis Suárez (tan histórico y esperado como previsible por el panorama) a los
71 minutos logró calmar los ánimos tricolores. En la cabeza de todos los que estaban allí aún
debe seguir rondando una buena jugada que se gestó por derecha, un buen centro al punto
penal y un fallo increíble (e impropio de sí) de Juan Ignacio Ramírez que reventó el vertical
derecho del arco de la Abdon Porte cuando el arquero estaba prácticamente vencido.
Ahora, Nacional debe viajar al Sierra Dourada de Goiania para ganar por más de un gol.
Difícil pero no imposible. Suárez deberá ser Pinocho Vargas. Yonathan Rodriguez, Ostolaza,
y Rochet tendrá que volar como Superman Seré. Cohelo tendrá que sacar de sus entrañas la
estirpe de Hugo de León. Nacional tendrá que ser ese que algún día fue, si quiere ser
semifinalista de la Sudamericana. Otros tiempos.

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